En medicina hay varios dichos que quizás les sean familiares:

-“Los pacientes no suelen encajar en los libros.”

-“No existen enfermedades sino enfermos” (atribuida a Hahnemann, creador de la homeopatía).

“Es mucho más importante saber qué persona tiene la enfermedad que qué enfermedad tiene la persona” (atribuida a Hipócrates).

El inconveniente con que nos encontramos para poder hacer honor a esta sabiduría ancestral es que la psicofarmacología cuenta con pocas herramientas: existen muchísimos psicofármacos pero todos pueden agruparse en cuatro o cinco grupos con acciones similares. En Cuba por ejemplo los psiquiatras hablan de los “CincoFármacos”.

En principio esto no está mal porque existe una variante “universal” de los padecimientos mentales, que se dan a través de diferentes culturas y países, con prevalencias similares. Y en esta universalidad la psiquiatría funciona. Pero puede quedarse a medio camino a la hora de hacer una estrategia terapéutica verdaderamente personalizada.

La psiquiatría ortomolecular es aquella que va a indagar no sólo en lo mental sino en lo corporal y ambiental un plan de tratamiento que tenga que ver con la singularidad de esa persona y su estar en el mundo.

Otra frase, esta vez de la OMS (Organización Mundial de la Salud), nos sugiere que la salud se define como el “completo estado de bienestar biopsicosocial”. Es una frase utópica, al remitir a un bienestar completo. Además esas tres dimensiones cuerpo-mente-ambiente no suelen ser abordadas en conjunto.

¿Cómo hacer?

Aquí otras frases de Hipócrates que nos sirven:

-“La medicina cura, la naturaleza sana.”

Se entiende que cualquier reduccionismo a una técnica médica que pueda resolverlo todo es parcial y carente de efectividad. Los abordajes médicos y naturales son complementarios si buscamos salud en un sentido ampliado (no sólo ausencia de enfermedad, como bien postula la OMS).

“Tonto el médico que desprecia el conocimiento adquirido por los antiguos”.

El maestro griego también hablaba del alimento como medicina. La evidencia científica acerca de la función de los nutrientes en la salud mental se agigantó en estos últimos años. Lo que no debemos dejar de hacer es mirar a los que ya se habían anticipado a esto para tener una mirada holística de la persona que consulta.

Hay países como China y la India que tienen sistemas médicos ancestrales que siguen en vigencia, a veces de forma paralela a la medicina convencional actual. La práctica ortomolecular sabrá trabajar con esos recursos en tanto tienen la validación de los siglos y su raíz es una medicina natural. Esta medicina no es “alternativa” en el sentido de ser una opción para sustituir otra técnica médica. Por eso hablamos de modelos integrativos y complementarios.